Holaaa,
Vamos avanzando en el mes de octubre y seguimos a mil. Eso es bueno y ojalá que dure mucho.
Para reponer fuerzas os traigo estas tartaletas de toffee. Si os cuento algo muy personal, me guardáis el secreto, ¿verdad?. Pues bien, debía de tener yo unos seis años cuando fijé las premisas que debía seguir «cuando fuera mayor». Sí, sí. Así era yo. Pero bueno, esperad a leer las señoras premisas:
- siempre llevaría las uñas pintadas,
- los labios rojos y,
- en mi bolso, siempre habría un paquete de toffees de Vda de Solano.
Como véis, era yo muy profunda en pensamientos y mucho más en lo que respecta a gustos. De las tres anteriores, creo que nunca se han cumplido, al menos, al mismo tiempo el trío. Lo de las uñas pintadas, va por fases (como no me duran nada y las llevo rebajaditas, casi siempre van en nude), lo de los labios rojos…en fin, tengo dos barras de labios rojas (de esas que te regalan al comprar otros cosméticos) que, creo caducarán sin usarse. Yo, de mayor soy más de tonos marrones. Y, por último, lo de los caramelos Solano….bien fue cierto durante un tiempo y antes de que la Vda del Sr Solano y herederos cambiaran, vendieran o hicieran lo que hicieron con la fábrica y mis toffees dejaron de ser lo que eran.
Lo que sí está claro es que a mi, desde por lo menos los seis añitos, me pirraban los toffees y semejantes. Cada lorza que me acompaña me lo recuerda todos los días. Me fascinan los butterscotch, blanditos, que se deshacen en la boca. Ayyy…Pues eso, las tartaletas, no?. Que era a lo que vinisteis aquí. Os paso la receta ya mismo mientras me planteo las nuevas premisas para «cuando sea mucho más mayor».
INGREDIENTES:
ELABORACIÓN:

Ya os imagináis de quién es esta.
Dulce, dulce, dulce……pero para las que tenemos premisas desde los seis años, esto no es nada más que vivir según los ideales. Y que sea así siempre. Yo, por lo menos, lo voy a seguir intentando, cumpliendo ideales y sueños y tal.
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